lunes, 16 de abril de 2018

La Iglesia y yo

Puedes haber sido bautizado en la iglesia, haber sido criado en la iglesia, servido en la iglesia, te pudiste haber casado en la iglesia, muerto en la iglesia, hasta haber sido velado en la iglesia y aun así terminar en el infierno, quizá porque estuviste solamente en la iglesia y no en Cristo.

Me llamó la atención este aserto visto en internet, por su contundencia. Y enseguida se le viene a uno a la memoria, cuántos grandes personajes, siempre cercanos al poder, la ambición, la Iglesia, no habrán acabado en ese infierno del que se nos habla en la Biblia. Una  cosa son las formas humanas, los intereses mundanos, la burocracia pasajera, y otra muy distinta la vocación de eternidad del alma del  hombre, concretada en la vida de cada cual. El mensaje evangélico es siempre claro y meridiano, con palabras claras y parábolas de todo tipo que nos hacen recordar, que solo aquellos actos hechos de corazón, solo los gestos humanos, la acciones desde el amor, son las que cuentan en nustro ranking de 'agradables a los ojos de Dios', las Bienaventuranzas, nos dan más ejemplo de cuándo hacemos méritos ante Él, haciéndolo directamente con nuestros hermanos, los que tenemos a nuestro lado.


  Lo facil es la teoría, lo dificil, en especial en algunas circustancias,  la práctica.  El Papa Francisco lo ha expresado incluso,  sin más que recordar en el Evangelio estas contundentes palabras:


Mateo 7:21-23

21 No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 22 Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros]?” 23 Y entonces les declararé: “Jamás os conocí; apartaos de mi, los que practicais la iniquidad.”

La Iglesia, como comunidad de cristianos es el entorno dentro del cual podemos crecer en la fe y la sabiduria interior, pero en absoluto podemos considerarla como una empresa humana con su normas a través de las cuales 'compramos' nuestra salvación, y no desde luego, a través de las vanidades, propias de toda aventura a la medida de los hombres. La búsqueda espiritual debe ir más allá que considerar los fallos, pecados y defectos de los que la conforman, ya sean simples seglares, obispos o el mismo Papa. No podemos escudarnos en la fragilidad, las imperfecciones de los que incluso seguimos como guías espirituales. El juicio de Dios será personal, y no versará sobre las cosas de los hombres, sino sobre las de Dios.

 Es un gran misterio saber para qué estamos cada uno de nosotros aqui. Y más si lo vemos desde la Ciencia, el mismo Universo creado o surgido como dice la Cosmología, casi exactamente para que pudiésemos existir nosotros. Se nos escapa su grandiosidad porque no hay cerebro capaz de entenderlo. Pero no es un sueño, todo se ha hilado para que cada uno de nosotros permanezca en este planeta un tiempo, corto o largo, y dé testimonio de que la vida no es algo meramente físico sino procede de una fuente divina. Desde esta perspectiva, no debemos perder la noción principal de nuestro destino, al margen de la religión, confesión, ritos o experiencias. Debemos jugar nuestras cartas, las que corresponden al sitio y al momento histórico donde hemos nacido, ¿solo casualidad?. Tenemos una misión que cumplir, todos, crecer en el amor, dar en el amor, lo que se hace desde aqui aunque mundanamente, sí tendrá valor para Dios. 

 Por tanto, la Iglesia, puede ejercer de punto de encuentro, reflexión, guía, por qué no, redentora en nuestros peores momentos, limpiadora de pecados porque asi lo estableció el mismo Jesucristo, es una misión grandiosa y por eso pese a todo, sigue en pié, 2000 años después, pujante y renovadora. Es la mano milagrosa de Dios la que la sostiene, no la de los hombres, a menudo vacilante y debil. Quedémonos con esto.



martes, 27 de marzo de 2018

El hilo rojo

 AMOR.

Creo que es bastante conocida esta leyenda, que ha circulado por internet en los últimos tiempos:

https://lamenteesmaravillosa.com/la-leyenda-del-hilo-rojo/

  Aparte de su encanto poético, literario o emocional, nos hace reflexionar sobre nuestra relación con todas aquellas personas con las que nos cruzamos en nuestra vida, y el rol que juegan en determinados momentos, épocas, trances etc. Una cosa está clara, y es que nadie puede estar por lo común, presente durante toda nuestra vida, si ésta es normal, niñez, juventud, madurez,y vejez. Nos toca encontrarnos con mucha gente que está con nosotros, desde un instante, a muchos o muchísimos años. Y los lazos que se crean con ellos, serán de todo tipo, livianos y fugaces, o en el otro extremo, sólidos y duraderos.
 La cuestión que nos planteamos es reflexionar sobre la diversidad de circustancias que nos hacen conocer a todo tipo de personas, algunas vienen ya de origen, la familia, otras van apareciendo según vamos caminando por la vida, y en algunos casos, para bien o para mal, juegan un papel esencial en nuestro devenir. Hay unos pocos, que parecen ser especialmente importantes en los momentos clave de nuestra vida, y aunque desaparezcan quizás, es posible un reencuentro como si ese enlace intangible pero sólido, existiera realmente.

  En todo esto subyace de fondo, la soledad en que nos sentimos cuando vivimos, y vamos viendo que la gente desaparece de nuestro lado. Los padres que tan importantes son en nuestros primeros años, llega un día que parten para hacernos sentir el terrible vacío existencial de que que nada es fiable, ni eterno, ni duradero. Cuánta seguridad sentiríamos si alguien estuviera ahi siempre, pendiente de nuestras cosas. En el fondo como niños que necesitan el amor y la protección sin los cuales, llegan a adultos en medio de una pesada frustración personal incapaces a veces, de amar.

 En el fondo, nos alimentamos de amor, y ciertas personas son fuentes de amor, de guía, consuelo, consejo, sí, quizás con sus defectos como todo ser humano, pero esa energía que transmiten, ese apoyo a veces silencioso, nos permite seguir viviendo. En ciertas situaciones extremas, en que dejamos por necesidad nuestra humanidad, como en guerras, etc..solo la esperanza de sobrevivir y rehacer la vida con nuestros semejantes, confiar en ellos, en la humanidad que nos enseñan, a veces solo con pequeños gestos, solo eso nos salva de la depresión, la marginación, el dolor, la muerte en suma. La vida es amor, y solo el amor es vida. Lo demás es pasajero.



 Esas personas, que juegan tan importante papel en la vida, pueden quedar solo quizás, en nuestro recuerdo, otras desaparecen a veces por años, y retornan transformadas, pero siendo  en esencia las mismas que conocimos en epocas y circustancias muy diferentes. Tambien hemos de asumir, que por lo común vamos a conocer a muchísimas personas, y con frecuencia podemos confundir el rol que van a jugar en nuestra vida. De ahí muchísimas decepciones que todos debemos sufrir a lo largo de nuestro devenir cuando esperamos de ciertas personas más de lo que ellas pueden , o quieren dar, simplemente, a posteriori, uno puede analizar que hicieron su papel, su rol, sin más, el tiempo que fue necesario o conveniente. A veces hay que alejarse, en el tiempo o el espacio para ver claro que función tenía cada persona en tu vida.  Es esa personal e intima intuición de que todo sucede por una razón.

 Y claro, no sé si solo unos pocos, o es cuestión de saber elegir, pueden disfrutar de una persona que viene  a ser el molde perfecto en las anfractuosidades de tu vida, el que te complementa en tus carencias, el que soporta tus defectos con paciencia, el que te anima a continuar cuando crees no poder, quien te busca para llenarse él mismo de tu energía, el que permanece a tu lado con los años...sí, ése que todos piensan podría ser 'el amor de tu vida'.  No necesariamente una pareja, puede ser un amigo, un hijo, un compañero, un familiar. Por esas casualidades de la vida, por esos azares, nos toca vivir con la gente que nos llega, y lo inteligente es poder saber quien es quien en cada fase de nuestro devenir, incluso saber a quien estamos unidos si es el caso por ese delgado pero indestructible hilo rojo.

domingo, 18 de marzo de 2018

Ciencia y Creencia

 Con motivo del  reciente fallecimiento  del Físico británico Stephen Hawking, (1942 - 2018), se han reseñado en prensa y medios, algunas de sus más llamativas frases respecto al origen del Universo y la necesidad, o no, de un ser creador. Él buscaba como Einstein, la necesidad de que fuera autónomo en su nacimiento, y posterior expansión, tal y como los postulamos hoy día, producto de una nada o un vacío, que se convierte, sin más, en todo. Una creación 'ex nihilo' que atribuiríamos solo al mismo Dios. Muchos científicos se sienten cómodos en esta idea simple, cuestión de simplicidad o máxima simetría, y otros más que nada porque es de dificil si no imposible comprobación experimental. Exactamente igual que lo contrario, que un Creador haya planeado un Universo tan complejo en sus manifestaciones pero simple en sus leyes, para que sea posible nuestra existencia.




 Stephen, un personaje muy conocido por su capacidad de trabajo a pesar de sus severas limitaciones físicas, realizó grandes contribuciones a la ciencia, especialmente en el tema de la topología del espacio tiempo relavista, el que predomina a grandes distancias como un todo, y algunas cuestiones curiosas sobre agujeros negros.

  Pero no fue determinante en llegar a demostrar nada nuevo precisamente en el origen del Universo, o Big Bang. Personajes muchos más importates en este tema fueron los históricos Lemaitre, George Gamow, o Edwin Hubble, aparte de muchos otros, como Alan Guth en el fenòmeno de la inflación cósmica. Hawking simplemente expresó su opinión de que a él le parecía que tal y como la ciencia describe ese hecho crucial, no era necesario un ser o un ente o un dios, que lo pusiese en marcha, sino que la expansión hoy detectada ( todas las grandes estructuras de materia y materia oscura del universo se alejan entre sí y más deprisa cuanto más lejos unas de otras), se originó en una oscilación cuántica que permite, digamos, la aparición de energía, mucha energía, convertida despues en materia, practicamente de la nada, tal y como la Mecánica Cuantica describe perfectamente este fenómeno a escalas microscópicas.

 Y por una serie de factores, que hoy día sí la ciencia puede cuantificar, el despliegue en 3 dimensiones espaciales, y el tiempo ( el modelo más actual habla de 11 dimensiones arrolladas en  tamaños muchismo menores que las distancias propias del micromundo de las particulas elementales, el llamdo modelo de cuerdas ), lo que podía haber sido una simple burbuja de efímera vida, se ha convertido en lo que hoy día observamos, un vasto, complejo, enorme, sorprendente, y colosal universo sin limites por ser plano, que la luz ( ¡que viaja a unos 300.000 km cada segundo), no podrá recorrer entero jamás.. y en uno de cuyos rinconcitos mas modestos, han aparecido 14.000 millones de años despues, unos seres capaces de preguntarse todas estas cosas.

 Pero cuando el afamado físico expresó esa opinión, el periodismo ávido de noticias llamativas, lo anunció como si se hubiese demostrado matemáticamente la no existencia de un ser supremo. Una vez más, en la historia de la humanidad se usan razonamientos intencionados para invadir terrenos que no son competencia de la ciencia, ni podrán serlo jamás. La creencia, la fe, no se pueden basar nunca en experiencias del método científico ( fenómenos asequibles, reproducibles, medibles, repetibles, y explicados por la experiencia evidente y diáfana al alcance de todo el mundo), ni tampoco en hechos paranormales, videncias o simbologías inventadas. Puede argumentarse que la Relatividad o la Mecánica Cuántica, siendo ciencia, no son muy diáfanas o asequibles, pero piénsese sin más en toda la electrónica moderna, basada casi en exclusiva en estas dos ramas tan cercanas de la Ciencia. La fe es un terreno íntimo en el interior de cada ser humano. Sacarla de ahí solo debe servir para que sea fecunda en el ámbito de la experiencia personal y  colectiva. Y nada ni nadie debería poder mermarla, una vez bien establecida en lo más profundo de cada cual.



 De hecho, Einstein, y otros científicos agnósticos, gustaba de mezclar a Dios en los asuntos de la creación del mundo, 'Dios no juega a los dados', o ' Dios no pudo haber hecho el Universo de otro modo'. Cuanto más conocemos de cómo se hizo y cómo funciona este mundo, en su origen y evolución posterior, más nos debatimos entre la necesidad de tener una explicación razonable basada solo en la ciencia, que ha hecho progresos inimaginables en llegar al conocimiento muy detallado de todas sus fases ( a pesar de lo mucho que aun queda por explicar), y la fe, que es esa intuición personal y acorazada que en el interior de cada cual, habla a gritos de las maravillas de la naturaleza y del ser humano, dificil de encajar en la idea de que todo sea una increible, y mágica casualidad que nos ha llevado hasta aquí, y después, no hay ni habrá nada más.

miércoles, 7 de marzo de 2018

La cosa Pública

El buen oficio de gobernar

  A pesar del descrédito actual, y no tan actual, del oficio de político, la 'res pública' como sistema que la civilización, con gran numero de personas, eligió para garantizar la seguridad, el progreso y la atención a la población organizada como ciudananía, no debería menospreciarse en modo alguno ni ser rebajada al desprecio. Y es que los que suelen fallar son los actores que la interpretan, siendo elegidos, en sistemas democráticos, para ejercitarla en buena lid. El arte de gobernar es algo más, y requiere de muchas cualidades empezando por el amor a lo que se hace, y no amor a lo que puede obtenerse de lo que se hace, que es lo que suele pasar.
  
 La Historia, con mayúscula, viene a repetirse demasiadas veces en toda clase de Imperios, paises, comunidades más o menos grandes, el gobernante de turno, llámese como se llame, pretende ofrecer una imagen de servidor público, que con su esfuerzo al servicio de sus gobernados, promete enmendar todo lo que no funciona, nadie mejor que él para hacerlo. Eso conlleva el progresivo control de todos los medios y recursos del Estado, sea cual sea éste, y la dotación de efectivos para protegerlo de oscuros enemigos, externos e internos. Es vital  hacer creer que ellos, el partido gobernante, y nosotros formamos una especie de gran familia, que hemos dado ejemplo de buen hacer, cuando no de gestas heroicas, que poseemos un acervo común en lengua, tradiciones, cultura, únicos y genuinos. Todo esto revestido de mil formas y maneras, es el sustrato necesario para progresar en el jugoso cambalache de hacer negocio al mismo tiempo que política. Por supuesto tambien habrá factores externos que nos fastidian nuestros planes cuando las cosas no van bien, pero siempre existe el recurso de cambiar los datos para hacer creer que vamos bien cuando estamos mal porque podríamos estar peor, si no fuera por ellos. Tambien suele dar buenos réditos exacerbar la demagogia del odio señalando culpables con nombres y apellidos, ya sean actuales o de hace 50 años o más.

  Por supuesto, seguro que hay quien sueña quizás, de modo sincero y generoso, cómo ser util a la humanidad, un gran científico, un deportista, un artista, incluso un político que honestamente sabe que puede producir con su trabajo mejoras en el nivel de vida de sus conciudadanos. Pero el sueño de una persona no suele bastar. Hace falta un sistema más complejo, elevarse al nivel de Partido, donde entra en juego ya un ideología que suele ser excluyente en muchos aspectos. Éste es el primer error de la sociedad del siglo XXI, seguir viendo ideologías con sesgos diferenciadores en la sociedad, en la economía, en la cultura. Se vende un producto al servicio de mis pensamientos que por supuestos son acertados, convenientes, justos, ecuánimes, sin dudas ni vacilaciones, y sin opción a otra opinión diferente. Solemos encorsetarnos en visiones estrechas de todo, cuando la actualidad, y mas habiendo transcurrido ya 18 años de esta centuria, ha demostrado que pueden hacerse pocas prediciones ya porque todo cambia muy deprisa, y seguramente nadie sabe a dónde nos dirigimos: tensiones internacionales, modelos energéticos, cambios en la cultura del trabajo, contaminación y medio ambiente, digitalización masiva y globalización, migraciones e integración en las sociedades mas prósperas. Vender hoy las ideas de izquierda y derecha ,se ha convertido en lo mismo que ofertar aperos de labranza ,como el arado romano, para roturar el campo. Hoy día tenemos ya otro mundo, nos guste más o menos, y se trata simplemente de saber como hay que gestionarlo. Los retos son muchos, de todo orden, y necesitamos más que ideólogos, buenos gestores. 

 Hay algunas cosas que considero íntimas, y que por eso salvaguardo para mi pero no puedo intentar imponerlo a la sociedad si todo el mundo no está convencido, por educación o tradición, véase mis creencias religiosas, o mis recelos sobre el aborto, el maltrato animal, la desigualdad de la mujer, la venta de armas, el cambio climático, las energías renovables, la seguridad nacional y el ejército, la deslocalización de empresas, las ayudas o la asistencias social a dependientes, las pensiones. Son todos temas importantes, controvertidos, pero en mayor o menor medida, el político no debe hacer apología de sus ideales, ni siquiera como partido, sino gestionarlo de manera adecuada en beneficio de todo el mundo, con imaginación, competencia, economía de medios, sin proselitismos, evitando la corrupción inherente a todo proyecto de presupuestos elevados.

 Hemos complicado todo creyendo que se puede controlar el sistema creando mas controladores, y dejando que las opciones políticas sigan vendiendo demagogia, auspiciando niveles de administraciones superpuestas y con frecuencia enfrentadas. Quizás sea hora de replantearse muchas cosas porque hay papeles en este guión que han dejado de tener peso, y se han convertido en rémoras. Si la Monarquía, o las Autonomías, o Diputaciones, o Policias Locales, sirvieron en ciertas etapas de la historia, centenarias en muchos casos, puede que ahora prime adelgazar la cintura burocrática, definiendo cometidos, objetivos y recursos con claridad, como ha pasado por ejemplo en el campo de la producción económica, que antes necesitaba muchos brazos para producir poco y ahora pocos producen mucho.


 De igual modo, hoy echamos en falta, en este barullo inmenso en que se ha convertido el pais, la UE, las grandes potencias, el mundo en suma, más que nunca, dialogo, consenso y soluciones concertadas. Más que me vendan ideologías quiero buenos gestores, amantes del hacer y no presumir, pero claro, quizás ya estariamos hablando de un político del futuro, de un rara avis destinado a hacer historia sin sombras.

lunes, 19 de febrero de 2018

Amor sin más,..ni menos

Sexo

 Apenas cuatro letras, como también tiene la otra palabra, Amor, los más potentes motores para nuestro desarrollo como personas y como especie, los que han permitido llegar a donde estamos, los que nos proporcionan energía, ambos  juntos, para caminar hasta donde biológicamente nos esté permitido. Cualquier ser humano, desconectado del sexo, sin amor, es una flor marchitándose, necesitamos más amor que comida casi, y eso es lo que de mil maneras, anhelamos, perseguimos, como si de piedra filosofal se tratase, lo que se convierte en oro en nuestra alma, cuando lo tenemos.

 En este blog hablaremos de las infinitas hojas que recubren el árbol del amor, de todos sus aspectos,  sicológicos, sociales,  repercusiones religiosas, económicas, espirituales, de desarrollo personal, de utilidad colectiva, de piedad y de vivencias emocionales, de construcción de familia, el amor al prójimo, el deseo y la vivencia sexual tan amplia como diversa.

 Muchos aspectos que a menudo complican nuestra existencia, al buscar en esta emoción básica, la más primitiva, ya que biológicamente contiene el instinto de supervivencia como especie, una suerte de realización idealizada de nuestro proyecto personal de vida . No sentirnos amados, amar y no ser correspondidos como desearíamos, ha producido más frustraciones en toda la historia de la humanidad que cualquier otra aspiración de cualquier tipo a lo largo de los milenios que llevamos los seres humanos en esta Tierra.

Y no será porque no se ha escrito, debatido, argumentado, aconsejado, cuál es la receta más simple del amor, la Ley de atracción universal alrededor de la cual giran todos los grandes amores, desamores, realizaciones y frustraciones de tantísima gente, ya que si hay algo claro en esto, es que nadie, a pesar de que a veces cueste creerlo, es inmune al amor. 'El Arte de Amar', como lo llamó el genio alemán, Eric Fromm. (1956).

 Hablaremos en sucesivas intervenciones, de cómo afrontar el amor, cómo manejarlo sabiendo que cada uno es único, cómo ejercitarlo, cómo usarlo a nuestro favor cuando deba ser una ayuda en nuestro devenir personal, cómo disfrutarlo, cuidarlo, entenderlo a través de los años, superar los amores fallidos, siempre desde una perspectiva humana y de crecimiento. Todo lo que atañe al más elevado sentimiento, el que según el Evangelio nos hará libres, incluido el deseo, la práctica sexual, el cariño físico, el espiritual, el amor a la vida en resumen, que comienza siempre y como no puede ser de otro modo, por el amor a uno mismo. Si no hay amor en tu vida, nada de lo demás podrá hacerte feliz. Empecemos a amar.

miércoles, 7 de febrero de 2018

Creer hoy

Religión

  Toda la especie humana, es en cualquier momento, resultado de un largo proceso histórico, colectivo y personal. Vivimos por azar, en una época concreta, en un país, en un mundo que evoluciona y cambia a menudo, en todos los aspectos, económico, social, político. Y más en tiempos modernos, los que corren ya desbocados del siglo XXI. Hemos asistido a una revolución total en costumbres, valores, aspiraciones, y todo impulsado por la globalización, basada en la digitalización de innumerables sectores, y que nos permite una visión totalmente distinta de lo que un ciudadano en un país medio vive en el dia a día, respecto a siglos atrás. Pero hay cosas que quizás por la larguísima historia que atesoran, se resisten a cambiar, o digamos las inercias pesan demasiado en el proceso de adaptación a los nuevos tiempos. Y entre todos estos mundos, el que tiene que ver con la religión puede ponerse como ejemplo de todo ello. Miles de años en su devenir, no pueden ignorarse cuando a veces, se trata de cambiar aspectos esenciales del objetivo central, que durante tantos siglos han perseguido las grandiosas estructuras montadas a su alrededor. Somos pues, hijos de la larga historia que nuestros antepasados vivieron. 
 De todo esto es difícil escapar, solo los verdaderamente valientes y talentosos abren nuevos caminos, sin olvidar lo que hay de auténtico en el status que tratan superar. Son esas figuras históricas que marcan épocas y cambian la manera de vivir a tantas personas.



 Si nos atenemos a las confesiones religiosas mayoritarias, e incluso las que no son en número de fieles multitudinarias, veremos que están organizadas al modo de un empresa donde se venden servicios espirituales por medio de un marketing que puede llegar a ser complejo,  grandioso y preciso, con jerarquías establecidas para el mejor desarrollo de sus fines, y salvo excepciones, acariciando el poder en sus diversos frentes, políticos, económicos, técnicos, sociales. Los máximos dirigentes, reunidos en cónclaves o asambleas, saben que les va la viabilidad de la empresa en ello. No estoy juzgando aun si todo este proceso logístico tiene el buen fin de proporcionar paz espiritual a los fieles, vamos a ser benévolos y supongamos que sí, que en el clero o personal laico convencido hay gente que trabaja por eso, según creencias arraigadas y humildad y capacidad de trabajo para llevar consuelo, a veces más que espiritual, a los hermanos que sufren. 

 ¿Qué deberíamos exigirle a una congregación religiosa en la que pretendemos crecer en nuestra espiritualidad?. Porque para mi es éste el punto clave de todo proyecto humano, más si atañe a los más profundos sentimientos que como seres humanos experimentamos. La búsqueda del crecimiento espiritual, de la excelencia ética, de la paz de corazón, es un largo camino plagado de dificultades para la mayoría de seres humanos.


  Hay quien simplemente decide ignorar esta cuestión, deslizándose por la pendiente hedonista, al fin, todos nacemos y morimos, y se trata de vivir sufriendo lo menos posible. Pero incluso estas personas, en su fuero interno, en situaciones difíciles, o viendo cercana la muerte después de una larga vida, buscan algo más allá a lo que agarrarse, notando como el suelo de la seguridad que les ha sustentado hasta entonces, se tambalea. O ante tragedias ajenas, sufrimiento de inocentes, etc..difícil no conmoverse.

 Voy a dejar solo dos ideas para la reflexión que luego desarrollaré en nuevas entradas. Pueden considerarse como el tema central del discurso que en este apartado, el de Religión, quiero debatir en este rincón. Por supuesto que hay muchos, muchos más, pero a mi entender, son estos los ejes sobre los que se vertebran nuestros anclajes al proyecto religioso personal, independientemente de la confesión que por cuestiones culturales decidamos seguir:

  • Mirando la historia, ¿la vivencia religiosa ha incrementado la felicidad, el crecimiento, el desarrollo personal de todos aquellos que decían y dicen tener fe y quieren permanecer en la Iglesia como comunidad que dirige sus pasos en este camino?
  • Los errores, los contrasentidos, los delitos, las tragedias, la guerra, la tortura, la corrupción, la muerte que a veces durante la larga historia de dichas Iglesias, se les puede imputar,¿ merman de algún modo la confianza en tu íntima creencia del mensaje ético de dicha religión?.
Responder de manera clara a estas dos cuestiones determinará finalmente la salud de la vida espiritual de los que piensan que al fin, la vida, y la muerte quizás, tienen un sentido que va más allá de lo que vemos, sentimos, experimentamos. Por encima incluso de la infraestructura mundana tan compleja que ha monopolizado la idea de creer, de Dios. Con que la respuesta sea quizás, solo, un alivio, en el devenir trágico de ver partir a tanta gente amada, entonces solo por eso, habrá merecido la pena.





martes, 30 de enero de 2018

El votante empedernido



Política.


  Cualquier época es buena para el debate político. Pero nunca como ahora en toda la historia, son tan poderosos los medios, especialmente las redes, para crear estado de opinión, y vender el producto, el que sea, con la clara intención de ganar adeptos, militantes y votantes, y con ellos, el poder. Es el mantra de la democracia que se autojustifica en los votos sagrados de los ciudadanos. Ya en 2004 por ejemplo, una cadena de sms, la mensajeria dominante entonces, pudo cambiar el resultado de unas elecciones, apelando a la fuerza de los sentimientos mas espontáneos y fuertes, el dolor, la rabia, la indignación provocados por un reciente atentado terrorista. Apenas 10 años despues, son las Redes sociales, y los medios digitales mas poderosos, los que marcan tendencia, tambien la TV según el canal y el marketing que sesudos equipos de profesionales preparan para llegar a la visceras del votante en cuestión. Y es aquí donde quiero reflexionar, ¿qué nos mueve a la hora de elegir a un partido?, ¿quizás el menos malo de todos?, ¿el que va a castigar a los actuales, responsables de todos los males que padecemos?, ¿o mas bien el que cuadra con nuestra ideología ( la única válida por supuesto)?. 

 Es increíble que estas directrices sigan siendo las que condicionan los votos, las que apelan a las emociones más básicas cuando la clave de un buen gobierno deberia estar precisamente en el trabajo técnico que los organismos públicos desarrollan en clave de progreso del Municipio, la Comunidad, o el país. Es cierto que la corrupción, omnipresente en mil formas, conforman un tupido arbolado que no nos deja ver el bosque. Pero un electorado inteligente no se dejará engañar por este ramaje de acusaciones, libelos, escándalos, venganzas, primicias informativas, discursos engañosos de los líderes políticos siguen usando para atraer al votante indeciso, aqui la palabra vale su peso en oro, como tambien recientemente hemos visto en el ascenso de Inés Arrimadas durante la crisis catalana. 

 Si algo saben las formaciones políticas es lo dificil que es cambiar la opinión del votante de toda la vida, esa masa que conforma un alto porcentaje de ciudadanos que solo cuando ya ha sido decepcionado una y otra vez, vota a otro partido, cercano en ideología al que abandona. Por eso es triste ver de qué manera partidos políticos exitosos en ciertos momentos clave, con 2 o 3 legislaturas de 4 años por delante, dilapidan su capital de confianza, fracasando en los principios mas esenciales siendo normalmente devorados por su propia corrupción. Y es que hay algo que falla, especialmente en este país, de lo cual se derivan otros tantos males, y es simplemente ejercer la dimisión forzada si hace falta, de cualquier responsable al más alto nivel cuando es imputado en algun caso de corrupción. La verdadera salud política de una sociedad se mide en esta tesitura, por lo cual, España, y gracias a PP y PSOE, y demas partidos nacionalistas, casi sin excepción, puede ser clasificada en los puestos mas bajos de salud democrática de los que se llaman asi, países democráticos. La oficina anticorrupción sigue siendo un organismo decorativo, sin la voluntad de los responsables de ser realmente efectiva.

 El siguiente punto relacionado con esto, merece una entrada del blog aparte, ¿Qué debería primar en una ciudananía bien informada, comprometida, y exigente, a la hora de depositar en forma de voto, la confianza en una formación política?.  No se lo pierdan.

LA IGLESIA, MEDIACION Y LIBERACION

  Anselmo Navarrete, Abad emérito del Monasterio Benedictino del Valle de los Caídos, y casualmente, familiar mío, ( primo de mi madre), es ...