Estas notas están escritas desde el recuerdo de haber vivido todas esas etapas, con las lógicas fallas de memoria quizás en algunas cosas.Pero el conjunto corresponde a una larga historia de partido demagógico que nunca aceptó la idea de España grande y universal, en sus raíces, su historia y sus valores. Siempre concibieron el poder como un medio para imponer la ideología caduca y atrasada en tantos aspectos, al estilo revolución o progresismo, que todo lo justifica. Por supuesto con la ambición de lucrarse y con desmedida ambición como se ha demostrado con las grandes fortunas de muchos de los políticos en su tiempo afiliados al PSOE. ( patrimonios siempre ocultos, en paraísos fiscales, etc.).
El PSOE no puede ponerse a la tarea de demoler el modelo histórico español, que sería la siguiente fase, puesto que José María Aznar, del Partido Popular, gana en 1996 las elecciones, primero con mayoría simple, y después, en 2000, con mayoría absoluta. Son 8 años vertiginosos donde la actividad económica se calienta sacando al país de la crisis inicial, y dando lugar a excesos y desequilibrios, pero también a buenas ideas, como el Pacto de Toledo para dotar una hucha de pensiones que llegó a tener más de 66.000 millones de euros y unos rendimientos totales en la inversión de los mismos de más de 29.000 millones. La política de ladrillo unida a poca inflación, y bajos tipos de interés, invitaban a invertir en bienes inmobiliarios, y grandes obras públicas que daban trabajo a una legión de inmigrantes que llegaban de todas partes del mundo, y creaban una burbuja de precios peligrosa. Los bancos se unían a la fiesta sin freno, algo que les costó en algunos casos, la quiebra con posterioridad. El crédito fluía y la deuda aumentaba sin control. Como por desgracia sucede en España, no se invertía en sectores productivos, I+D, ni se preveía lo que vendría más tarde. Aún así, al final de este periodo los números en forma de superávit, estimulado por un crecimiento muy fuerte del turismo, apuntaban a poder disminuir la deuda que crónicamente se producía año tras año. ( a fecha de hoy, noviembre 2023 se va a más de 1 billón y medio de euros y el 111% del PIB).
Los políticos empiezan su invasión en todos los estamentos, bien nacionales, bien locales, Cajas de Ahorro, Sindicatos, Administración Pública, Sanidad, medios de comunicación con la compra de diarios, TV etc. Eso ocurría en cualquier signo político según se gobernase de Ayuntamientos, CCAA o Gobierno central. Se puede decir que de aquellos polvos estos lodos, la corrupción igualmente salta en todas partes. Quizás aún quedaba una salvación, la Justicia que aguantó los ataques de esos políticos pero no por mucho tiempo.
Y llegó el día en que todo cambió. El PSOE sabía que dado el éxito del PP, en materia económica sobre todo, le iba a ser muy difícil disputarle las elecciones de Marzo de 2004. Marruecos había provocado, tanteando, la invasión del islote de Perejil con una rápida respuesta del Gobierno español. Era un mensaje claro de desafío en el que José María Aznar y el Rey no titubearon cuando defendieron la españolidad siempre de Ceuta y Melilla.
En la sombra y sin que los Servicios secretos españoles pudieran sospecharlo ( o simplemente callaron por imposición), se produce el terrible atentado en Madrid el 11 de marzo de 2004, pocos días antes de las elecciones generales. Existe un sinfín de teorías conspiratorias pero podemos resumir que pese a haber sido investigados, juzgado, y condenado a sus autores materiales, se ignora quien fue el cerebro gris que elaboró toda la operación, aunque está claro que necesitaba de dinero, logística, filtraciones, y actores interesados en que en España se produjera una catarsis con cambio de Gobierno. ETA, Francia, Marruecos, PSOE, Yihadistas, son los actores principales en este culebrón del que quizás algún día se sepan todos los detalles. Sea como fuera, Zapatero y el Partido Socialista no tardan en presentar el trágico atentado, con 193 muertos, como consecuencia directa de la famosa 'foto de las Azores', donde el presidente Bush, Tony Blair, y José María Aznar, se posicionan en la guerra de Irak como aliados y amigos. 'No merecemos un Gobierno que nos mienta', claman las muchedumbres de izquierda en las calles, 'pásalo', decía el mensaje que por SMS inauguraba las campañas mediáticas por internet contra los Gobiernos, hoy día en redes sociales.
El pueblo español entero se olvida de su situación,es contaminada de miedo con el terrorismo internacional, y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, y que el Partido Popular está lento de reflejos y nadie sale a dar explicaciones ni defender la coherencia del Gobierno español, el candidato socialista José Luis Rodríguez Zapatero accede al poder obteniendo una clara victoria con 186 diputados, en el Congreso.
Acababa de empezar una nueva era en la que pasaron muchas cosas, pero fundamentalmente, se trataba de superar el discurso de los 20 años anteriores, cambiando la faz democrática, Constitucional y Monárquica, por la de control de todos los estamentos, el de 'nación de Naciones', igualdad, Memoria Histórica, y cómo no, declive económico, una vez más, en la que coincidieron para desgracia de los españoles, la peor crisis financiera llegada de EEUU con el peor Presidente posible, que en plena debacle con el paro disparado a niveles récord, hablaba solo de 'desaceleración' y 'brotes verdes'. Lo peor estaba por llegar.


