EL DIPLOMATICO PEDRO SANCHEZ.
Si hay algo que Pedro Sánchez pueda hacer para perjudicar a España lo hará. Un buen político debe poseer unas cuantas virtudes, que le hagan digno de cobrar del erario público, los muy generosos emolumentos que en este país se estilan. Me referiré solamente a una asignatura ( más ) pendiente de este personaje, entre cientos: la diplomacia. Sus seguidores fanatizados aplauden sus actitudes cual si de un partido de futbol se tratara, sin medir mínimamente las consecuencias de sus acciones. Luego lo pagamos todos. Nada nuevo bajo el sol, aquel siniestro personaje llamado José Luis, Zapatero de segundo apellido, empezó su mandato agraviando la bandera norteamericana, y abrazándose a Hugo Chávez. Casi inmediatamente, EEUU retiraba el mantenimiento de la VI flota en Cádiz, lo que se tradujo a continuación en unos cuantos gaditanos trabajadores en Rota, yéndose al paro. Éste de ahora, Pedro, ya lleva unas cuantas apuestas internacionales en plan estrella, la última, el esperpento del 5% de la OTAN; a estas horas nadie sabe realmente de qué va ese gran acuerdo del que presume, porque mucho nos tememos que cualquier cosa que diga, será mentira. No es mentira, que Donald Trump ha declarado que España es un problema y pagará el doble. !Bien Pedro!, qué gran favor a todos los españoles que tienen relaciones comerciales con ese país. Y el ridículo que nos haces pasar antes los demás miembros. Ya sé, ya sé, que no puedes comprometer el 5% porque esa España del bienestar de la que tanto hablas, es simplemente una mentira más, y las cuentas no dan. Pero no es la primera vez, tu mandato está condicionado por las turbias relaciones con Marruecos, la crisis del Gas Natural con Argelia por dar acogida un terrorista buscado en ese país, tu pañuelo palestino, tus relaciones mafiosas con la dictadura Venezolana, tu atrevida postura anti judía, tu soberbia ante Putin metiendo las narices y tomando parte en algo que no nos va. Todo eso nos está saliendo muy caro a los españoles. Por no hablar de que nuestro ejército, aún siendo herederos de Don Pelayo y de los guerrilleros de la Guerra de la Independencia, no está ni para aguantar un asalto en una guerra de los muchos enemigos que te has creado, entonces lloraremos y le echaremos la culpa a Franco. Pedro, traidor, una vez más, a España.