No sabría muy bien dónde encuadrar esta reflexión de hoy, quizás en lo espiritual, lindando con lo religioso, y según lo que cada cual siente y experimenta dentro de sí. Y sólo él sabe, cuando se termina una época, un proyecto, una obligación, una etapa, qué clase de implicaciones son las del final de un camino largo, transformador, un tanto de sabiduría y un mucho de autoconocimiento, en todo lo que nos rodea, grande o pequeño. ¿Hay un solo camino?, si hay más, ¿cuál es el que conviene?.
Mi amigo Isaías decidió a principios de junio, hacer su particular camino, terminando donde deben acabar las peregrinaciones más famosas del occidente europeo, en la compostelana y gallega ciudad de Santiago. Saliendo del toledano pueblo de Quismondo, donde vive, con su mochila a cuestas, alcanzó el Monte do Gozo, desde donde se divisa el final con la catedral enseñoreando el horizonte, en poco menos de 5 semanas. Atrás quedaban las recias ciudades castellanas y gallegas de resonancias históricas por su rico pasado, que mi amigo transitó empapándose de vida, bien solo, bien en compañía de otros peregrinos. Y como él mismo escribía a diario, se quedaba con una enseñanza, según el momento, sus percepciones, las condiciones externas, las sensaciones primarias, hambre, sed, fatiga; de eso va el camino, de la escuela que cada día nos espera, y de cada cosa, un aprendizaje. Despues de un largo camino, lleno de vivencias, encuentros, reflexiones, ..uno ya no es el mismo. Regresa convertido en otra persona, a la espera de nuevos trayectos que recorrer.
Hoy día es facil hacer un seguimiento en tiempo real de estas cosas, compartir ubicación, colgar en la redes las fotos o impresiones del día, responder mensajes de ánimo..uno ya no está solo, aunque transitar la soledad y la gran distancia es tambien un camino de provecho. Puedes elegir. Yo decidí compartir con él la culminación de su aventura y viajé a pasar unos días en su compañía, junto a mi mujer, y algún amigo más, y disfrutar de este modo, las excelencias y bondades de una tierra tan especial, por paisaje, historia, cultura, gastronomía. A veces, compartir tiempo con la gente que quieres, es ya un camino, siempre nuevo.
¿Qué hay al final de todo largo camino?. Sobre todo un sensación de deber cumplido, entendiendo por deber la decisión que un día tomamos de emprenderlo, quizás con su preparación previa, y superando los miedos lógicos a la incertidumbre de lo que nos encontraríamos en él, con seguridad momentos duros y complicados, y el orgullo precisamente de haberlos superado. La superación es el propio camino. Y es la metáfora de la propia vida que se compone de retos, etapas y dificultades que superar, a veces con las circustancias más adversas posibles. Yo que soy deportista, vivo esa sensación con cada objetivo que me pongo, tratando siempre de que la conclusión de uno sea el comienzo de la siguiente etapa, la muerte no es el fallecimiento sino el saber que ya no nos quedan caminos que recorrer, por modestos o simples que sean.
La edad, el tiempo inexorable y cruel a veces, tambien marca las perspectivas de tus caminos, cambiando tu visión de lo que veías hace unos meses, unos años, ahora se contempla de otro modo, y con seguridad, acabarás entendiendo muchas de las claves que entonces no podías comprender.
Al final, la vida es solo eso,un paso, transitorio, aprovechemos para tener la sensación de que no hemos pasado sin pena ni gloria por este mundo.
Mi amigo Isaías decidió a principios de junio, hacer su particular camino, terminando donde deben acabar las peregrinaciones más famosas del occidente europeo, en la compostelana y gallega ciudad de Santiago. Saliendo del toledano pueblo de Quismondo, donde vive, con su mochila a cuestas, alcanzó el Monte do Gozo, desde donde se divisa el final con la catedral enseñoreando el horizonte, en poco menos de 5 semanas. Atrás quedaban las recias ciudades castellanas y gallegas de resonancias históricas por su rico pasado, que mi amigo transitó empapándose de vida, bien solo, bien en compañía de otros peregrinos. Y como él mismo escribía a diario, se quedaba con una enseñanza, según el momento, sus percepciones, las condiciones externas, las sensaciones primarias, hambre, sed, fatiga; de eso va el camino, de la escuela que cada día nos espera, y de cada cosa, un aprendizaje. Despues de un largo camino, lleno de vivencias, encuentros, reflexiones, ..uno ya no es el mismo. Regresa convertido en otra persona, a la espera de nuevos trayectos que recorrer.
Hoy día es facil hacer un seguimiento en tiempo real de estas cosas, compartir ubicación, colgar en la redes las fotos o impresiones del día, responder mensajes de ánimo..uno ya no está solo, aunque transitar la soledad y la gran distancia es tambien un camino de provecho. Puedes elegir. Yo decidí compartir con él la culminación de su aventura y viajé a pasar unos días en su compañía, junto a mi mujer, y algún amigo más, y disfrutar de este modo, las excelencias y bondades de una tierra tan especial, por paisaje, historia, cultura, gastronomía. A veces, compartir tiempo con la gente que quieres, es ya un camino, siempre nuevo.
¿Qué hay al final de todo largo camino?. Sobre todo un sensación de deber cumplido, entendiendo por deber la decisión que un día tomamos de emprenderlo, quizás con su preparación previa, y superando los miedos lógicos a la incertidumbre de lo que nos encontraríamos en él, con seguridad momentos duros y complicados, y el orgullo precisamente de haberlos superado. La superación es el propio camino. Y es la metáfora de la propia vida que se compone de retos, etapas y dificultades que superar, a veces con las circustancias más adversas posibles. Yo que soy deportista, vivo esa sensación con cada objetivo que me pongo, tratando siempre de que la conclusión de uno sea el comienzo de la siguiente etapa, la muerte no es el fallecimiento sino el saber que ya no nos quedan caminos que recorrer, por modestos o simples que sean.
La edad, el tiempo inexorable y cruel a veces, tambien marca las perspectivas de tus caminos, cambiando tu visión de lo que veías hace unos meses, unos años, ahora se contempla de otro modo, y con seguridad, acabarás entendiendo muchas de las claves que entonces no podías comprender.
Al final, la vida es solo eso,un paso, transitorio, aprovechemos para tener la sensación de que no hemos pasado sin pena ni gloria por este mundo.
SOLO ESTAMOS DE PASO POR ESTE MUNDO. UN VIAJERO
MÁS
"En el siglo pasado un turista visitó al famoso rabino polaco Hofetz Chaim. Se quedó asombrado al ver que la casa del rabino consistía sencillamente en una habitación atestada de libros. El único mobiliario lo constituían una mesa y una banqueta.
-Rabino, ¿Dónde están tus muebles?, preguntó el turista.
-¿Dónde están los tuyos?, replicó Hofetz.
-¿Los míos?, pero si yo sólo soy un visitante. estoy aquí de paso.
-Lo mismo que yo, dijo el sabio rabino.
MORALEJA: El despego es una cualidad de los que saben que estamos acá de paso y son libres sin aferrarse a las cosas. Si aprecias más la riqueza interior que la exterior vives sencillamente y vives profundamente. Avanzamos mucho cuando caminamos ligeros de equipaje. Recuerda que somos peregrinos por esta vida y que nuestra única meta es lograr la vida eterna y la exaltación"...
"En el siglo pasado un turista visitó al famoso rabino polaco Hofetz Chaim. Se quedó asombrado al ver que la casa del rabino consistía sencillamente en una habitación atestada de libros. El único mobiliario lo constituían una mesa y una banqueta.
-Rabino, ¿Dónde están tus muebles?, preguntó el turista.
-¿Dónde están los tuyos?, replicó Hofetz.
-¿Los míos?, pero si yo sólo soy un visitante. estoy aquí de paso.
-Lo mismo que yo, dijo el sabio rabino.
MORALEJA: El despego es una cualidad de los que saben que estamos acá de paso y son libres sin aferrarse a las cosas. Si aprecias más la riqueza interior que la exterior vives sencillamente y vives profundamente. Avanzamos mucho cuando caminamos ligeros de equipaje. Recuerda que somos peregrinos por esta vida y que nuestra única meta es lograr la vida eterna y la exaltación"...


