Apenas cuatro letras, como también tiene la otra palabra, Amor, los más potentes motores para nuestro desarrollo como personas y como especie, los que han permitido llegar a donde estamos, los que nos proporcionan energía, ambos juntos, para caminar hasta donde biológicamente nos esté permitido. Cualquier ser humano, desconectado del sexo, sin amor, es una flor marchitándose, necesitamos más amor que comida casi, y eso es lo que de mil maneras, anhelamos, perseguimos, como si de piedra filosofal se tratase, lo que se convierte en oro en nuestra alma, cuando lo tenemos.
En este blog hablaremos de las infinitas hojas que recubren el árbol del amor, de todos sus aspectos, sicológicos, sociales, repercusiones religiosas, económicas, espirituales, de desarrollo personal, de utilidad colectiva, de piedad y de vivencias emocionales, de construcción de familia, el amor al prójimo, el deseo y la vivencia sexual tan amplia como diversa.
Muchos aspectos que a menudo complican nuestra existencia, al buscar en esta emoción básica, la más primitiva, ya que biológicamente contiene el instinto de supervivencia como especie, una suerte de realización idealizada de nuestro proyecto personal de vida . No sentirnos amados, amar y no ser correspondidos como desearíamos, ha producido más frustraciones en toda la historia de la humanidad que cualquier otra aspiración de cualquier tipo a lo largo de los milenios que llevamos los seres humanos en esta Tierra.
Y no será porque no se ha escrito, debatido, argumentado, aconsejado, cuál es la receta más simple del amor, la Ley de atracción universal alrededor de la cual giran todos los grandes amores, desamores, realizaciones y frustraciones de tantísima gente, ya que si hay algo claro en esto, es que nadie, a pesar de que a veces cueste creerlo, es inmune al amor. 'El Arte de Amar', como lo llamó el genio alemán, Eric Fromm. (1956).
Hablaremos en sucesivas intervenciones, de cómo afrontar el amor, cómo manejarlo sabiendo que cada uno es único, cómo ejercitarlo, cómo usarlo a nuestro favor cuando deba ser una ayuda en nuestro devenir personal, cómo disfrutarlo, cuidarlo, entenderlo a través de los años, superar los amores fallidos, siempre desde una perspectiva humana y de crecimiento. Todo lo que atañe al más elevado sentimiento, el que según el Evangelio nos hará libres, incluido el deseo, la práctica sexual, el cariño físico, el espiritual, el amor a la vida en resumen, que comienza siempre y como no puede ser de otro modo, por el amor a uno mismo. Si no hay amor en tu vida, nada de lo demás podrá hacerte feliz. Empecemos a amar.
Muchos aspectos que a menudo complican nuestra existencia, al buscar en esta emoción básica, la más primitiva, ya que biológicamente contiene el instinto de supervivencia como especie, una suerte de realización idealizada de nuestro proyecto personal de vida . No sentirnos amados, amar y no ser correspondidos como desearíamos, ha producido más frustraciones en toda la historia de la humanidad que cualquier otra aspiración de cualquier tipo a lo largo de los milenios que llevamos los seres humanos en esta Tierra.
Y no será porque no se ha escrito, debatido, argumentado, aconsejado, cuál es la receta más simple del amor, la Ley de atracción universal alrededor de la cual giran todos los grandes amores, desamores, realizaciones y frustraciones de tantísima gente, ya que si hay algo claro en esto, es que nadie, a pesar de que a veces cueste creerlo, es inmune al amor. 'El Arte de Amar', como lo llamó el genio alemán, Eric Fromm. (1956).
Hablaremos en sucesivas intervenciones, de cómo afrontar el amor, cómo manejarlo sabiendo que cada uno es único, cómo ejercitarlo, cómo usarlo a nuestro favor cuando deba ser una ayuda en nuestro devenir personal, cómo disfrutarlo, cuidarlo, entenderlo a través de los años, superar los amores fallidos, siempre desde una perspectiva humana y de crecimiento. Todo lo que atañe al más elevado sentimiento, el que según el Evangelio nos hará libres, incluido el deseo, la práctica sexual, el cariño físico, el espiritual, el amor a la vida en resumen, que comienza siempre y como no puede ser de otro modo, por el amor a uno mismo. Si no hay amor en tu vida, nada de lo demás podrá hacerte feliz. Empecemos a amar.


