En la entrada de mi blog de hace apenas 2 meses, ADMINISTRACIONES PUBLICAS EN CAIDA LIBRE, terminaba el post con el deseo, más bien ruego, de que más valía que no pasase nada grave que tuviese que acometer un denostado y maltratado sector Público en este país. Bien, por desgracia, los temores se han hecho realidad, de un modo impactante que ni siquiera podíamos imaginar, y en estas fechas, con casi 20.000 fallecidos en España, por la crisis mundial debido a la pandemia del CoVid 19, debemos preguntarnos si nos hubiera podido ir mejor, de haber sido conscientes en las esferas político directivas, de los males que allí exponía, y sobre todo, si en el futuro podemos hacer algo para que, caso de tener que sufrir otra gran crisis ( del tipo que sea), estaremos mejor preparados. No albergo muchas esperanzas dada la calidad y competencia de la clase política que tenemos.
Nos jugamos, ni más ni menos, que la vida de los ciudadanos, como se está poniendo de manifiesto en estos aciagos dias. Una mezcla de situación de alarma, deficiencias, errores, retrasos, gestos, trabajos y esfuerzos ejemplares de los ciudadanos a todos los niveles, para que el caos no nos coma, conforman el panorama en el que se trata sobre todo de sobrevivir, y luego, y no es poca cosa, cómo retomar la actividad económica que se vislumbra dantesca en sus consecuencias.
El siguiente paso que nos viene a la mente, puestos a indagar en por qué nos ha pillado así esta tragedia, es entrar en el análisis de cómo hemos podido llegar a este estado de cosas, deslizándonos de manera inmediata ( asi pensamos casi todos), en buscar un responsable político concreto, y lo encontramos pronto, obviamente: es la oposición del partido al que yo voto. Asunto resuelto. Entramos en bucle en las redes sociales, porque a poco que tiremos de Google, se demuestra que hubo recortes, y esos, como todo el mundo sabe, matan. Algunos se atreven a algo más, y ponen en su balcón una Pancarta con el expresivo lema ( SANIDAD PUBLICA Y GRATUITA), vamos , como el aborto, que por pedir no quede. Que para eso voto.
No se trata en esta reflexión, de hacer una comparativa de números, entre países, de gastos por habitante o ranking mundial en calidad de servicios, de inversiones cada año en cada Comunidad Autónoma, que son al fin, quienes tienen las competencias de Sanidad en España, ni de cómo han invertido los recursos que les ha llegado del Estado ( que es quien financia, a través de los impuestos a todos los ciudadanos del país, a esas Comunidades). De hecho los Gobiernos autonómicos solo reparten el pastel, ellos piden más al Estado ( siempre), reciben finalmente una cantidad, y deciden en los Presupuestos que se aprueban 'con el resto de formaciones políticas', cuanto se va a invertir en Sanidad ( o en Educación, en Transportes, en Servicios Sociales..o en salarios de los funcionarios y politicos de esa Administración). Este es el protocolo normativo y lo hacen así porque en democracia, así se juega, aunque todos dudemos de qué vale nuestro voto cuando pasan estas cosas.
Dicho esto, siempre vamos a encontrar a poco que busquemos, me refiero a España en general, datos que avalen nuestra tesis de quien ha invertido más, quién ha construído o no Hospitales, quién ha 'privatizado más ( palabrita mágica ésta para el diagnóstico de todos los males), y como somos expertos en esto, como en las demás cosas, sentenciar como decía, el Partido X o Y ha sido el culpable.
Y bueno al menos reconocer que entre todas las Comunidades Autónomas de todo signo político, el problema ha devenido el mismo: todos percibimos que los Servicios Públicos en general y la Sanidad en particular, han mermado su calidad por las mismas razones que explicaba en el otro artículo, no tanto un descenso en los presupuestos asignados a cada Organismo, sino claramente su peor gestión, que incluye sí, privatizaciones deficientes, envejecimiento de las plantillas sin reposición de jóvenes profesionales, intrusismo político descarado en las decisiones técnicas, y como no, una crisis de la que nunca llegamos a salir. El resumen es que a pesar de ésta, y presupuestos congelados, el ratio de eficiencia es claramente peor. Esto tambien ha ocurrido en la Educación, la Investigación, el Transporte, o los Servicios Sociales, o Administrativos. E insisto, esto ha sido tónica general en el País. Y todos los ciudadanos lo perciben. Pese a que seguimos teniendo muy buena opinión de nuestro sistema sanitario, en gran parte debido al esfuerzo, que en estos negros días está costando incluso vidas, de todos lo profesionales que en todos los ámbitos trabajan en el Sector. Nunca podremos agradecerles suficientemente su entrega generosa y ejemplar, todo lo contrario de quienes han dirigido a alto nivel el rumbo de los Servicios esenciales en este país.
Y ahora vamos con las privatizaciones. Hay una dicotomía clara en la mente política de mucha gente: PUBLICO bueno, PRIVADO malo, cuando la vida te demuestra con mil ejemplos, que lo Público puede ser muy bueno, o muy malo, y lo Privado, puede ser muy bueno, o muy malo. Todos conocemos ejemplos de eso. No es tanto que un servicio concreto se preste de forma pública ( tambien hay que recordar en qué se convierte un servicio público cuando en países como España, hay una masa de funcionarios trabajando de 8.00 a 3.00 con 1 hora para el cafe, y un montón de sindicalistas liberados, con 10 jefes de tinte político por cada trabajador que se mata a trabajar, con el peor salario de todos). Es evaluar la calidad de cómo puede hacerse cada cosa de la manera más eficiente, y tratar de que así sea. Con seguridad, si apostamos por el 100% público, y no corregimos los gravísimos y atávicos defectos de fondo que en España conlleva el ámbito laboral de lo Público, simplemente habremos retrocedido aún más en la calidad de nuestra Sanidad. Si apostamos por la cooperación Público privada, igualmente habremos de corregir graves deficiencias que la realidad ha demostrado se dan con indeseada frecuencia, corrupción en las adjudicaciones, burocracia ineficiente, descontrol en la ejecución de los trabajos externos, etc. Y finalmente si nos decantamos por lo Privado, no estaremos hablando de España, puesto que desde hace ya muchos años, nos hemos dotado de una ejemplar Sanidad cuasi universal y gratuita en lo esencial que nadie quiere perder, y menos en un país de rentas bajas y clases desfavorecidas. Lo cual no quiere decir que no deba existir un segmento de servicios médicos privado que amplie la oferta a quien pueda pagárselo y que en casos como el que estamos viviendo, estén obligados a colaborar en la situación de emergencia.
Y ojo, para terminar, una vez más no se trata de tintes políticos de izquierda o derecha, porque la izquierda cuando ha gobernado ayuntamientos o Comunidades, tambien ha privatizado, porque el caramelo es goloso, la empresas de los afines viviendo de la mama pública. Pongámonos a gestionar bien de una vez y resolver todos los problemas apuntados, que están muy definidos y diagnósticados, y lo que falta es solo voluntad y decisión para llevar a cabo la racionalización de la Administración Pública.
Y para terminar, para los amantes de los números, dejo documento de referencia, donde se habla de cifras concretas y de buena fuente:
Basicamente se comprueba que en lo esencial, se ha seguido invirtiendo la misma cantidad incluso creciendo en ratios como gasto por habitante, levemente en los últimos 5 años. Por tanto, no hay tales recortes, sino que el problema será más bien cómo se ha gestionado dicha cantidad.


