miércoles, 16 de mayo de 2018

En Justicia violencia de género.






 Algunas reflexiones sobre un tema que es tan antiguo como la humanidad misma, al menos desde que la especie humana resolvió dirimir las disputas mediante un árbitro, o terceras personas que escuchando a las dos partes, resuelvan lo mejor para ambos si se puede, o como se decía antiguamente, 'dar a cada uno lo que le corresponde'. La Ciencia jurídica es enorme, y como no soy experto en ella, (como en tantas cosas), solo voy a hacer un ejercicio de bajar a la realidad del día a día, desde donde todos miramos a esa dama subida en un pedestal, con una venda en sus ojos y una balanza en las manos.

 Me gusta en casi todos los temas, como científico al fin que soy, diseccionar la compleja realidad fríamente, y saber por qué se dan comportamientos, individuales o colectivos, capaces de poner en jaque a un estamento hasta entonces sólido en su poltrona. Aunque he de reconocer que aquí no valen tanto las matemáticas o la fisiología, sino el fino instinto de la intuición y la constatación de que genéticamente estamos condicionados para seguir una estela, un grupo, un estado de opinión, y raramente, y esto es lo más triste, tenemos opinión propia basada en la realidad, que conocemos con más o menos profundidad. Y frecuentemente, en esta era que se dice ser la de la información, es precisamente cuando tanta cantidad de datos, llevan a menudo a un estado de confusión colectiva y disparate generalizado, como en tiempos recientes en que hemos presenciado en un caso de violencia sexual ( de los miles que por desgracia ocurren en este mundo desde que es tal), llevado a extremos absurdos por una fuerte corriente medíatica donde poco menos que se han pedido cabezas guillotinadas.

 Y es que en situaciones así, lo fácil es hacerlo difícil, complicarlo mezclando todo, viejos agravios, comportamientos sociales ancestrales, desequilibrios de género, independencia o historia personal de los jueces, linchamientos mediáticos a los condenados, todos a la hoguera no se hable más, viejas rencillas, feminismo en alza ( ya se le denomina nazi, otra incongruencia), por no hablar de ataques políticos aprovechando cualquier otro tema de actualidad, ¿resultado?. Caos, Confusión, descrédito. Lo único bueno es que con el tiempo, la tormenta va amainando y de un día para otro, se deja de hablar y casi todo el mundo olvida la lucha en que estaba, poniendo en jaque y con alarma social a un país entero. 

 Dicho esto, analicemos un poco que pasa en la realidad. Los ciudadanos, más cuando vivimos en una pretendida democracia donde el poder judicial debería ser independiente del político ( primera piedra de toque para muchos casos polémicos recientemente), aspiramos a que la justicia sea eso, limpia, transparente, ecuánime, infalible. Quizás estemos pensando más en la justicia divina que todo lo ve y todo lo sabe. Pero por desgracia, lo que tenemos es a menudo, unos buenos profesionales, pero una caótica organización, falta de medios, saturación de trabajo, y presiones desde muchos ámbitos. Y si el caso es peliagudo, que de todo hay, tambien casi la seguridad de que el fallo no dejará satisfecho a casi nadie. Dura profesión.

 En los anales de nuestra historia, siempre me llamó la atención cuando lees por primera vez, en el Libro I de los Reyes, el llamado Juicio Salomónico. Hoy inconcebible pese a la evidente astucia del Rey que rápidamente pudo saber ,apelando a su intuición del comportamiento femenino, quién era la verdadera madre del niño en disputa. Pero había riesgo y mucho, de errar en la sentencia a poco que la respuesta de las dos hubiera sido otra.

 Deben ser los teoricos de la Ciencia jurídica quienes avancen, como ha sido siempre en toda la historia, en sus cuadros teóricos y más en este mundo cambiante, lleno de evoluciones, nuevos tipos de delitos, como aplicar la Ley, que casi por lógica, será imperfecta porque la realidad es muy compleja, y se puede aspirar a hacer un catálogo de delitos, y penas, es un poco como en medicina, diagnosticar y despues tratar, y el tratamiento óptimo dependerá de todos los detalles de la patología y nunca hay seguridad de que funcionaré correctamente, si el caso es una enfermedad rara.

 No está mal que se abran debates por ejemplo,y en ello está inspirada esta entrada, sobre los delitos de violencia sexual, cuya variedad y complejidad es enorme. Como en cualquier otro delito, se trata de que los abogados y el fiscal puedan demostrar fehacientemente los agravantes, hechos y atenuantes por más procaces que sean. Y en función de todo el cuadro, la aplicación de penas que estén vigentes en ese momento, pese a que las víctimas, familiares, y la sociedad sana, exijan más contundencia y veredictos finales con penas mayores. Supongo, que en este juicio, se pusieron encima de la mesa todos estos puntos, y otros que debieron ser valorados fehacientemente por el jurado compuesto por varios jueces, en los que hubo, sorprendentemente bastante concordancia en sus apreciaciones. No obsta para que se pueda tambien debatir como hemos sabido a posteriori, la idoneidad de la composición de dicho tribunal y sus antecedentes, pero eso pasa en cualquier juicio, y me viene a la mente uno personal que me hizo dudar de la cordura mental del que emitió la sentencia final que contradijo a todo lo anterior y daba carpetazo a un proceso judicial de 10 años. Con ellos hemos de convivir.

En los delitos de violencia sexual, y habrá tratados sesudos al respecto, solo lo miro desde el ángulo de ciudadano del siglo XXI en la sociedad occidental ( basta cambiar de siglo para entender como fue en épocas remotas, o no tan remotas), si se dan estos factores, y en qué grados de tentativa y consumación:

  1. Negación, forzamiento.
  2. Provocación, consentimiento parcial o pasajero.
  3. Actuación solitaria o en grupo, intimidante o no.
  4. Violencia para forzar los hechos
  5. Violencia durante los hechos.
  6. Tocamientos, consumación, desgarros, heridas de diversa consideración, muerte de la víctima.
  7. Condiciones personales:edad, madurez, desarrollo, condición física u otras ( minusvalías síquicas).
  8. Relaciones previas entre acusados y víctima. Familiares, amigos, conocidos, desconocidos.
  9. Antecedentes personales y penales de los primeros.
  10. Lugar, circustancias,  del entorno donde se cometieron los hechos.
  11. Estado físico y síquico de ambos cuando se produjeron ( alcohol, drogas,...)
  12. Pruebas documentales ( videos, fotos, audios..). Testigos.
  13. Consecuencias y su gravedad para la victima posteriormente.
 Son solo probablemente los principales, pero hay más, como en cada caso de violencia de género que es al fin y al cabo de lo que se trata. Puesto todo ello en perspectiva, analizados en gruesos y largos debates cada uno de estos puntos, enviado al algoritmo de emitir setencia según lo probado, quizás nos salga un pena que se nos queda corta, pero es en puridad lo que a día de hoy corresponde. Y lo que ha levantado ampollas en una sociedad muy sensibilizada por la tragedia que se vive casi a diario con las víctimas mortales a manos de sus parejas. Cuando la justicia funcione asi como un sistema automatizado experto ( lo veremos algun dia?), y deje de ser un arte el ejercicio del abogado defensor y el del fiscal, quizás nos acostumbremos mas a admitir friamente que el cuerpo nos pide mucha cadena perpetua para todo tipo de delincuentes y criminales, pero...son los juristas trabajando en el pleno ejercicio de su profesión quienes deben legislar al respecto de acuerdo con las demandas de la sociedad..para los próximos casos similares.

sábado, 5 de mayo de 2018

¿Qué hacer con la corrupción? (I)

 Obviamente, la corrupción en cualquiera de sus mil formas imaginables, va a asociada a política, a poder más bien, no tiene éste por qué ser político. Y más asociado aún cuando se manejan fondos económicos, en una cuantía directamente proporcional al montante o presupuestos gestionados. Se da en poderes públicos, en ámbitos universitarios, militares, artísticos, deportivos..en sus diversas variantes

 Como se suele decir, corren ríos de tinta a diario con un escándalo tras otro, hoy hablaríamos más bien de que las redes sociales arden, cada vez que un nuevo caso sale a la luz, y nadie parece estar libre en ese mundo, de sospecha o pecado más o menos grave. Se ha convertido en un arma de desgaste del rival político, en cuanto que se trata de encontrar o destapar esos turbios asuntos para que haya dimisiones, escándalos, imputaciones, y condenas. Todo vale, con tal de que el resultado electoral se decante en nuestro favor, y el día de las votaciones aun esté fresco el escándalo, estos son más valiosos precisamente en época de elecciones.

 Por supuesto que este proceder, insisto, revestido de mil formas según la zona geográfica, el momento histórico, y otros condicionantes, ha existido desde que la civilización se organizó en comunas, polis, regiones de influencia, Imperios, con prebostes que dirigían a los grupos dominados, en medio de todo tipo de peligros, guerras, invasiones, lucha por los recursos, no dudaban en ejercitar un compendio de maniobras hoy tipificadas como delitos manifiestos (chantaje, extorsión, secuestro, prevaricación, y homicidio, claro), pero me centraré en lo económico. En tiempos modernos, aunque lo demás no ha desaparecido, la corrupción económica que es la madre de todas la corrupciones, se presenta como vencedora en el ranking de malos procederes en la política de los tiempos actuales. 


 ¿El corrupto responde a un prototipo de persona, o hay variedad de corruptos?. ¿Son efectivas las comisiones de investigación política, la fiscalía anticorrupción?. ¿Hay que castigar con el voto a los partidos que no toman medidas contra la corrupción?.¿Podemos aspirar a una sociedad limpia, un estrato político limpio, a un deporte o un sistema económico limpio?. La corrupción, ¿afecta seriamente a los resultados económicos de un país, o es más fuego de artificio y ruido que nueces?. Muchas preguntas a las que responder, intentando ser lo más ecuánime posible, sin que las pasiones de las preferencias políticas nos nuble la respuesta, que es lo que más a menudo sucede. Típico error de asociar la corrupción a un partido, que obviamente suele ser el que gobierna. La corrupción nace bajo el aforismo, hecha la Ley, hecha la trampa. Y eso vale para todos,  gobierne quien gobierne.

 Me centraré en España, porque las respuestas a todas esas preguntas antes planteadas nos darán un modelo orientativo a comparar con otros países, tanto del entorno como de otros continentes, donde las variaciones pueden ser muy grandes. Sería groso modo una radiografía somera de como nos manejamos en este tema aquí. Y saber si somos de lo peor, o no es para tanto.

 En esta entrada analizo someramente la primera cuestión, dejando para una segunda parte las posibles respuestas  a las demás cuestiones.

 En los tratados especializados, y si nos referimos a sistemas políticos democráticos ( en los otros simplemente la corrupción global es el sistema), podríamos hablar de corrupción de baja intensidad gradualmente ascendiendo a corrupción sistémica, dependiendo de la perfección de los mecanismos puestos en marcha para el único y definitivo fin del beneficio económico de los protagonistas. Pero hay algo curioso, y es que es precisamente la primera corrupción, la que accede apenas a comisiones, desfalcos, desvíos y hechos similares, es la más mediática en la sociedad, y sin embargo, la que menos afecta, al menos desde el punto de vista económico a las cuentas públicas. De hecho es un error muy común decir que si se devolviera el dinero de estos delitos, habría hasta para las pensiones. No quiero decir que no haya que vigilar cualquier ilegalidad en la gestión pública, pero esta suele ser al menos en España, pecata minuta respecto a las grandes estructuras que ni siquiera necesitan desviar, solo que las leyes les favorezcan en sus monopolios: Bancos, Eléctricas, Energía, Comunicaciones,  se llevan siempre la parte del león. Y si hablamos de cifras, simplemente no son comparables. Merece capítulo aparte, o más bien, muchos libros,  ver cómo los poderes políticos se sirven de estas entidades y viceversa, para simbióticamente, acceder a los recursos financieros de las clases medias cuando éstas han prosperado hacia un estado de bienestar: emprendedores, autónomos, asalariados, pensionistas, nadie se libra del afán recaudatorio en servicios básicos imposibles de eludir. Esa es la gran corrupción en mayúscula.

 Pero como digo examinemos un caso típico de corrupción de baja intensidad, aunque a los actores del burdo sainete les pueda parecer 'un pelotazo' la cantidad conseguida. El entramado suele corresponder a un grupo específico dentro de un partido político, aunque a veces puede haber más actores ( empresarios, siempre requeridos en el juego), sindicatos, y hasta policía, dependiendo del asunto del desfalco. Actúan con soberbia, a menudo no conscientes de la gravedad de sus actos, protegidos por instancias superiores del partido. Técnicamente dejan bastante que desear, aunque piensen que todo es fácil. Lo único que sí saben es que deben dejar el menor rastro posible. Esto de que ahora se puedan espiar mails, llamadas de teléfono etc..lo ha puesto más difícil todo, pero aun es viable.

Suele acontecer que la actividad delictiva se prolongue por años o décadas, y solo cuando algo se rompe dentro del entramado, las disputas, las vendetas, o la disminución de ingresos, aparecen las delaciones, traiciones, denuncias ante la fiscalía. Sin olvidar también que los intereses políticos dejan hacer a cambio de apoyos presupuestarios u otros temas que conviene no se toquen en aras de la 'pax'. Y estoy seguro de casi todos estos personajes, actúan con la ignorancia, soberbia, alegría, incompetencia y falta de valores necesarios todos para el fin perseguido. Sus cargos de conciencia suelen ser casi nulos, porque es fácil justificarlo, he llegado hasta aquí, he trabajado por la comunidad, y es lógico que se me recompense. Va mucho de esto en la no educación en los valores esenciales.

 En este link se puede constatar finalmente, qué sentimiento tenía el principal implicado en uno de los más famosos casos por implicar directamente a la Monarquía:

http://www.elmundo.es/loc/casa-real/2018/05/05/5aec914822601d28378b464e.html

sólo fue un "amigable componedor" sin conocimientos jurídicos.

Todo un paradigma de cómo actuaban y actúan muchos en el alero político económico de nuestro país.


lunes, 16 de abril de 2018

La Iglesia y yo

Puedes haber sido bautizado en la iglesia, haber sido criado en la iglesia, servido en la iglesia, te pudiste haber casado en la iglesia, muerto en la iglesia, hasta haber sido velado en la iglesia y aun así terminar en el infierno, quizá porque estuviste solamente en la iglesia y no en Cristo.

Me llamó la atención este aserto visto en internet, por su contundencia. Y enseguida se le viene a uno a la memoria, cuántos grandes personajes, siempre cercanos al poder, la ambición, la Iglesia, no habrán acabado en ese infierno del que se nos habla en la Biblia. Una  cosa son las formas humanas, los intereses mundanos, la burocracia pasajera, y otra muy distinta la vocación de eternidad del alma del  hombre, concretada en la vida de cada cual. El mensaje evangélico es siempre claro y meridiano, con palabras claras y parábolas de todo tipo que nos hacen recordar, que solo aquellos actos hechos de corazón, solo los gestos humanos, la acciones desde el amor, son las que cuentan en nustro ranking de 'agradables a los ojos de Dios', las Bienaventuranzas, nos dan más ejemplo de cuándo hacemos méritos ante Él, haciéndolo directamente con nuestros hermanos, los que tenemos a nuestro lado.


  Lo facil es la teoría, lo dificil, en especial en algunas circustancias,  la práctica.  El Papa Francisco lo ha expresado incluso,  sin más que recordar en el Evangelio estas contundentes palabras:


Mateo 7:21-23

21 No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 22 Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros]?” 23 Y entonces les declararé: “Jamás os conocí; apartaos de mi, los que practicais la iniquidad.”

La Iglesia, como comunidad de cristianos es el entorno dentro del cual podemos crecer en la fe y la sabiduria interior, pero en absoluto podemos considerarla como una empresa humana con su normas a través de las cuales 'compramos' nuestra salvación, y no desde luego, a través de las vanidades, propias de toda aventura a la medida de los hombres. La búsqueda espiritual debe ir más allá que considerar los fallos, pecados y defectos de los que la conforman, ya sean simples seglares, obispos o el mismo Papa. No podemos escudarnos en la fragilidad, las imperfecciones de los que incluso seguimos como guías espirituales. El juicio de Dios será personal, y no versará sobre las cosas de los hombres, sino sobre las de Dios.

 Es un gran misterio saber para qué estamos cada uno de nosotros aqui. Y más si lo vemos desde la Ciencia, el mismo Universo creado o surgido como dice la Cosmología, casi exactamente para que pudiésemos existir nosotros. Se nos escapa su grandiosidad porque no hay cerebro capaz de entenderlo. Pero no es un sueño, todo se ha hilado para que cada uno de nosotros permanezca en este planeta un tiempo, corto o largo, y dé testimonio de que la vida no es algo meramente físico sino procede de una fuente divina. Desde esta perspectiva, no debemos perder la noción principal de nuestro destino, al margen de la religión, confesión, ritos o experiencias. Debemos jugar nuestras cartas, las que corresponden al sitio y al momento histórico donde hemos nacido, ¿solo casualidad?. Tenemos una misión que cumplir, todos, crecer en el amor, dar en el amor, lo que se hace desde aqui aunque mundanamente, sí tendrá valor para Dios. 

 Por tanto, la Iglesia, puede ejercer de punto de encuentro, reflexión, guía, por qué no, redentora en nuestros peores momentos, limpiadora de pecados porque asi lo estableció el mismo Jesucristo, es una misión grandiosa y por eso pese a todo, sigue en pié, 2000 años después, pujante y renovadora. Es la mano milagrosa de Dios la que la sostiene, no la de los hombres, a menudo vacilante y debil. Quedémonos con esto.



martes, 27 de marzo de 2018

El hilo rojo

 AMOR.

Creo que es bastante conocida esta leyenda, que ha circulado por internet en los últimos tiempos:

https://lamenteesmaravillosa.com/la-leyenda-del-hilo-rojo/

  Aparte de su encanto poético, literario o emocional, nos hace reflexionar sobre nuestra relación con todas aquellas personas con las que nos cruzamos en nuestra vida, y el rol que juegan en determinados momentos, épocas, trances etc. Una cosa está clara, y es que nadie puede estar por lo común, presente durante toda nuestra vida, si ésta es normal, niñez, juventud, madurez,y vejez. Nos toca encontrarnos con mucha gente que está con nosotros, desde un instante, a muchos o muchísimos años. Y los lazos que se crean con ellos, serán de todo tipo, livianos y fugaces, o en el otro extremo, sólidos y duraderos.
 La cuestión que nos planteamos es reflexionar sobre la diversidad de circustancias que nos hacen conocer a todo tipo de personas, algunas vienen ya de origen, la familia, otras van apareciendo según vamos caminando por la vida, y en algunos casos, para bien o para mal, juegan un papel esencial en nuestro devenir. Hay unos pocos, que parecen ser especialmente importantes en los momentos clave de nuestra vida, y aunque desaparezcan quizás, es posible un reencuentro como si ese enlace intangible pero sólido, existiera realmente.

  En todo esto subyace de fondo, la soledad en que nos sentimos cuando vivimos, y vamos viendo que la gente desaparece de nuestro lado. Los padres que tan importantes son en nuestros primeros años, llega un día que parten para hacernos sentir el terrible vacío existencial de que que nada es fiable, ni eterno, ni duradero. Cuánta seguridad sentiríamos si alguien estuviera ahi siempre, pendiente de nuestras cosas. En el fondo como niños que necesitan el amor y la protección sin los cuales, llegan a adultos en medio de una pesada frustración personal incapaces a veces, de amar.

 En el fondo, nos alimentamos de amor, y ciertas personas son fuentes de amor, de guía, consuelo, consejo, sí, quizás con sus defectos como todo ser humano, pero esa energía que transmiten, ese apoyo a veces silencioso, nos permite seguir viviendo. En ciertas situaciones extremas, en que dejamos por necesidad nuestra humanidad, como en guerras, etc..solo la esperanza de sobrevivir y rehacer la vida con nuestros semejantes, confiar en ellos, en la humanidad que nos enseñan, a veces solo con pequeños gestos, solo eso nos salva de la depresión, la marginación, el dolor, la muerte en suma. La vida es amor, y solo el amor es vida. Lo demás es pasajero.



 Esas personas, que juegan tan importante papel en la vida, pueden quedar solo quizás, en nuestro recuerdo, otras desaparecen a veces por años, y retornan transformadas, pero siendo  en esencia las mismas que conocimos en epocas y circustancias muy diferentes. Tambien hemos de asumir, que por lo común vamos a conocer a muchísimas personas, y con frecuencia podemos confundir el rol que van a jugar en nuestra vida. De ahí muchísimas decepciones que todos debemos sufrir a lo largo de nuestro devenir cuando esperamos de ciertas personas más de lo que ellas pueden , o quieren dar, simplemente, a posteriori, uno puede analizar que hicieron su papel, su rol, sin más, el tiempo que fue necesario o conveniente. A veces hay que alejarse, en el tiempo o el espacio para ver claro que función tenía cada persona en tu vida.  Es esa personal e intima intuición de que todo sucede por una razón.

 Y claro, no sé si solo unos pocos, o es cuestión de saber elegir, pueden disfrutar de una persona que viene  a ser el molde perfecto en las anfractuosidades de tu vida, el que te complementa en tus carencias, el que soporta tus defectos con paciencia, el que te anima a continuar cuando crees no poder, quien te busca para llenarse él mismo de tu energía, el que permanece a tu lado con los años...sí, ése que todos piensan podría ser 'el amor de tu vida'.  No necesariamente una pareja, puede ser un amigo, un hijo, un compañero, un familiar. Por esas casualidades de la vida, por esos azares, nos toca vivir con la gente que nos llega, y lo inteligente es poder saber quien es quien en cada fase de nuestro devenir, incluso saber a quien estamos unidos si es el caso por ese delgado pero indestructible hilo rojo.

domingo, 18 de marzo de 2018

Ciencia y Creencia

 Con motivo del  reciente fallecimiento  del Físico británico Stephen Hawking, (1942 - 2018), se han reseñado en prensa y medios, algunas de sus más llamativas frases respecto al origen del Universo y la necesidad, o no, de un ser creador. Él buscaba como Einstein, la necesidad de que fuera autónomo en su nacimiento, y posterior expansión, tal y como los postulamos hoy día, producto de una nada o un vacío, que se convierte, sin más, en todo. Una creación 'ex nihilo' que atribuiríamos solo al mismo Dios. Muchos científicos se sienten cómodos en esta idea simple, cuestión de simplicidad o máxima simetría, y otros más que nada porque es de dificil si no imposible comprobación experimental. Exactamente igual que lo contrario, que un Creador haya planeado un Universo tan complejo en sus manifestaciones pero simple en sus leyes, para que sea posible nuestra existencia.




 Stephen, un personaje muy conocido por su capacidad de trabajo a pesar de sus severas limitaciones físicas, realizó grandes contribuciones a la ciencia, especialmente en el tema de la topología del espacio tiempo relavista, el que predomina a grandes distancias como un todo, y algunas cuestiones curiosas sobre agujeros negros.

  Pero no fue determinante en llegar a demostrar nada nuevo precisamente en el origen del Universo, o Big Bang. Personajes muchos más importates en este tema fueron los históricos Lemaitre, George Gamow, o Edwin Hubble, aparte de muchos otros, como Alan Guth en el fenòmeno de la inflación cósmica. Hawking simplemente expresó su opinión de que a él le parecía que tal y como la ciencia describe ese hecho crucial, no era necesario un ser o un ente o un dios, que lo pusiese en marcha, sino que la expansión hoy detectada ( todas las grandes estructuras de materia y materia oscura del universo se alejan entre sí y más deprisa cuanto más lejos unas de otras), se originó en una oscilación cuántica que permite, digamos, la aparición de energía, mucha energía, convertida despues en materia, practicamente de la nada, tal y como la Mecánica Cuantica describe perfectamente este fenómeno a escalas microscópicas.

 Y por una serie de factores, que hoy día sí la ciencia puede cuantificar, el despliegue en 3 dimensiones espaciales, y el tiempo ( el modelo más actual habla de 11 dimensiones arrolladas en  tamaños muchismo menores que las distancias propias del micromundo de las particulas elementales, el llamdo modelo de cuerdas ), lo que podía haber sido una simple burbuja de efímera vida, se ha convertido en lo que hoy día observamos, un vasto, complejo, enorme, sorprendente, y colosal universo sin limites por ser plano, que la luz ( ¡que viaja a unos 300.000 km cada segundo), no podrá recorrer entero jamás.. y en uno de cuyos rinconcitos mas modestos, han aparecido 14.000 millones de años despues, unos seres capaces de preguntarse todas estas cosas.

 Pero cuando el afamado físico expresó esa opinión, el periodismo ávido de noticias llamativas, lo anunció como si se hubiese demostrado matemáticamente la no existencia de un ser supremo. Una vez más, en la historia de la humanidad se usan razonamientos intencionados para invadir terrenos que no son competencia de la ciencia, ni podrán serlo jamás. La creencia, la fe, no se pueden basar nunca en experiencias del método científico ( fenómenos asequibles, reproducibles, medibles, repetibles, y explicados por la experiencia evidente y diáfana al alcance de todo el mundo), ni tampoco en hechos paranormales, videncias o simbologías inventadas. Puede argumentarse que la Relatividad o la Mecánica Cuántica, siendo ciencia, no son muy diáfanas o asequibles, pero piénsese sin más en toda la electrónica moderna, basada casi en exclusiva en estas dos ramas tan cercanas de la Ciencia. La fe es un terreno íntimo en el interior de cada ser humano. Sacarla de ahí solo debe servir para que sea fecunda en el ámbito de la experiencia personal y  colectiva. Y nada ni nadie debería poder mermarla, una vez bien establecida en lo más profundo de cada cual.



 De hecho, Einstein, y otros científicos agnósticos, gustaba de mezclar a Dios en los asuntos de la creación del mundo, 'Dios no juega a los dados', o ' Dios no pudo haber hecho el Universo de otro modo'. Cuanto más conocemos de cómo se hizo y cómo funciona este mundo, en su origen y evolución posterior, más nos debatimos entre la necesidad de tener una explicación razonable basada solo en la ciencia, que ha hecho progresos inimaginables en llegar al conocimiento muy detallado de todas sus fases ( a pesar de lo mucho que aun queda por explicar), y la fe, que es esa intuición personal y acorazada que en el interior de cada cual, habla a gritos de las maravillas de la naturaleza y del ser humano, dificil de encajar en la idea de que todo sea una increible, y mágica casualidad que nos ha llevado hasta aquí, y después, no hay ni habrá nada más.

miércoles, 7 de marzo de 2018

La cosa Pública

El buen oficio de gobernar

  A pesar del descrédito actual, y no tan actual, del oficio de político, la 'res pública' como sistema que la civilización, con gran numero de personas, eligió para garantizar la seguridad, el progreso y la atención a la población organizada como ciudananía, no debería menospreciarse en modo alguno ni ser rebajada al desprecio. Y es que los que suelen fallar son los actores que la interpretan, siendo elegidos, en sistemas democráticos, para ejercitarla en buena lid. El arte de gobernar es algo más, y requiere de muchas cualidades empezando por el amor a lo que se hace, y no amor a lo que puede obtenerse de lo que se hace, que es lo que suele pasar.
  
 La Historia, con mayúscula, viene a repetirse demasiadas veces en toda clase de Imperios, paises, comunidades más o menos grandes, el gobernante de turno, llámese como se llame, pretende ofrecer una imagen de servidor público, que con su esfuerzo al servicio de sus gobernados, promete enmendar todo lo que no funciona, nadie mejor que él para hacerlo. Eso conlleva el progresivo control de todos los medios y recursos del Estado, sea cual sea éste, y la dotación de efectivos para protegerlo de oscuros enemigos, externos e internos. Es vital  hacer creer que ellos, el partido gobernante, y nosotros formamos una especie de gran familia, que hemos dado ejemplo de buen hacer, cuando no de gestas heroicas, que poseemos un acervo común en lengua, tradiciones, cultura, únicos y genuinos. Todo esto revestido de mil formas y maneras, es el sustrato necesario para progresar en el jugoso cambalache de hacer negocio al mismo tiempo que política. Por supuesto tambien habrá factores externos que nos fastidian nuestros planes cuando las cosas no van bien, pero siempre existe el recurso de cambiar los datos para hacer creer que vamos bien cuando estamos mal porque podríamos estar peor, si no fuera por ellos. Tambien suele dar buenos réditos exacerbar la demagogia del odio señalando culpables con nombres y apellidos, ya sean actuales o de hace 50 años o más.

  Por supuesto, seguro que hay quien sueña quizás, de modo sincero y generoso, cómo ser util a la humanidad, un gran científico, un deportista, un artista, incluso un político que honestamente sabe que puede producir con su trabajo mejoras en el nivel de vida de sus conciudadanos. Pero el sueño de una persona no suele bastar. Hace falta un sistema más complejo, elevarse al nivel de Partido, donde entra en juego ya un ideología que suele ser excluyente en muchos aspectos. Éste es el primer error de la sociedad del siglo XXI, seguir viendo ideologías con sesgos diferenciadores en la sociedad, en la economía, en la cultura. Se vende un producto al servicio de mis pensamientos que por supuestos son acertados, convenientes, justos, ecuánimes, sin dudas ni vacilaciones, y sin opción a otra opinión diferente. Solemos encorsetarnos en visiones estrechas de todo, cuando la actualidad, y mas habiendo transcurrido ya 18 años de esta centuria, ha demostrado que pueden hacerse pocas prediciones ya porque todo cambia muy deprisa, y seguramente nadie sabe a dónde nos dirigimos: tensiones internacionales, modelos energéticos, cambios en la cultura del trabajo, contaminación y medio ambiente, digitalización masiva y globalización, migraciones e integración en las sociedades mas prósperas. Vender hoy las ideas de izquierda y derecha ,se ha convertido en lo mismo que ofertar aperos de labranza ,como el arado romano, para roturar el campo. Hoy día tenemos ya otro mundo, nos guste más o menos, y se trata simplemente de saber como hay que gestionarlo. Los retos son muchos, de todo orden, y necesitamos más que ideólogos, buenos gestores. 

 Hay algunas cosas que considero íntimas, y que por eso salvaguardo para mi pero no puedo intentar imponerlo a la sociedad si todo el mundo no está convencido, por educación o tradición, véase mis creencias religiosas, o mis recelos sobre el aborto, el maltrato animal, la desigualdad de la mujer, la venta de armas, el cambio climático, las energías renovables, la seguridad nacional y el ejército, la deslocalización de empresas, las ayudas o la asistencias social a dependientes, las pensiones. Son todos temas importantes, controvertidos, pero en mayor o menor medida, el político no debe hacer apología de sus ideales, ni siquiera como partido, sino gestionarlo de manera adecuada en beneficio de todo el mundo, con imaginación, competencia, economía de medios, sin proselitismos, evitando la corrupción inherente a todo proyecto de presupuestos elevados.

 Hemos complicado todo creyendo que se puede controlar el sistema creando mas controladores, y dejando que las opciones políticas sigan vendiendo demagogia, auspiciando niveles de administraciones superpuestas y con frecuencia enfrentadas. Quizás sea hora de replantearse muchas cosas porque hay papeles en este guión que han dejado de tener peso, y se han convertido en rémoras. Si la Monarquía, o las Autonomías, o Diputaciones, o Policias Locales, sirvieron en ciertas etapas de la historia, centenarias en muchos casos, puede que ahora prime adelgazar la cintura burocrática, definiendo cometidos, objetivos y recursos con claridad, como ha pasado por ejemplo en el campo de la producción económica, que antes necesitaba muchos brazos para producir poco y ahora pocos producen mucho.


 De igual modo, hoy echamos en falta, en este barullo inmenso en que se ha convertido el pais, la UE, las grandes potencias, el mundo en suma, más que nunca, dialogo, consenso y soluciones concertadas. Más que me vendan ideologías quiero buenos gestores, amantes del hacer y no presumir, pero claro, quizás ya estariamos hablando de un político del futuro, de un rara avis destinado a hacer historia sin sombras.

lunes, 19 de febrero de 2018

Amor sin más,..ni menos

Sexo

 Apenas cuatro letras, como también tiene la otra palabra, Amor, los más potentes motores para nuestro desarrollo como personas y como especie, los que han permitido llegar a donde estamos, los que nos proporcionan energía, ambos  juntos, para caminar hasta donde biológicamente nos esté permitido. Cualquier ser humano, desconectado del sexo, sin amor, es una flor marchitándose, necesitamos más amor que comida casi, y eso es lo que de mil maneras, anhelamos, perseguimos, como si de piedra filosofal se tratase, lo que se convierte en oro en nuestra alma, cuando lo tenemos.

 En este blog hablaremos de las infinitas hojas que recubren el árbol del amor, de todos sus aspectos,  sicológicos, sociales,  repercusiones religiosas, económicas, espirituales, de desarrollo personal, de utilidad colectiva, de piedad y de vivencias emocionales, de construcción de familia, el amor al prójimo, el deseo y la vivencia sexual tan amplia como diversa.

 Muchos aspectos que a menudo complican nuestra existencia, al buscar en esta emoción básica, la más primitiva, ya que biológicamente contiene el instinto de supervivencia como especie, una suerte de realización idealizada de nuestro proyecto personal de vida . No sentirnos amados, amar y no ser correspondidos como desearíamos, ha producido más frustraciones en toda la historia de la humanidad que cualquier otra aspiración de cualquier tipo a lo largo de los milenios que llevamos los seres humanos en esta Tierra.

Y no será porque no se ha escrito, debatido, argumentado, aconsejado, cuál es la receta más simple del amor, la Ley de atracción universal alrededor de la cual giran todos los grandes amores, desamores, realizaciones y frustraciones de tantísima gente, ya que si hay algo claro en esto, es que nadie, a pesar de que a veces cueste creerlo, es inmune al amor. 'El Arte de Amar', como lo llamó el genio alemán, Eric Fromm. (1956).

 Hablaremos en sucesivas intervenciones, de cómo afrontar el amor, cómo manejarlo sabiendo que cada uno es único, cómo ejercitarlo, cómo usarlo a nuestro favor cuando deba ser una ayuda en nuestro devenir personal, cómo disfrutarlo, cuidarlo, entenderlo a través de los años, superar los amores fallidos, siempre desde una perspectiva humana y de crecimiento. Todo lo que atañe al más elevado sentimiento, el que según el Evangelio nos hará libres, incluido el deseo, la práctica sexual, el cariño físico, el espiritual, el amor a la vida en resumen, que comienza siempre y como no puede ser de otro modo, por el amor a uno mismo. Si no hay amor en tu vida, nada de lo demás podrá hacerte feliz. Empecemos a amar.

LA IGLESIA, MEDIACION Y LIBERACION

  Anselmo Navarrete, Abad emérito del Monasterio Benedictino del Valle de los Caídos, y casualmente, familiar mío, ( primo de mi madre), es ...