miércoles, 13 de mayo de 2020

PANDEMIA (1)

Reflexiones en una travesía distópica.

 En estas fechas, casi mediados de mayo, llevamos 2 meses de confinamiento obligatorio, a raíz de un virus que procedente de China, ha cruzado el mundo afectando y contagiando a gran cantidad de personas, 4,3 millones a fecha de hoy, y provocado más de 290.000 fallecidos. Cifras éstas que con toda seguridad no corresponden a la cruda realidad, debido a múltiples causas. Son muchas más.

El coronavirus, Covid 19, ha desatado una pandemia global que ha afectado a todas las áreas de nuestro mundo globalizado, sanitario, político, económico, social, cultural, ..sin que todavía seamos capaces de atisbar las consecuencias que se derivarán de todo esto. Cuando dificilmente se pueden hacer planes a corto plazo, nadie sabe qué caminos tomará el devenir en estas áreas, pero con seguridad, se atisba sufrimiento, lucha, adaptación, cambio, en lo malo y en lo bueno.

 En ésta y próximas entradas del blog, iré apuntando reflexiones de todo tipo, de diversos temas relacionados con esta situación,  aún desde un encierro casero que da para pensar mucho. Y es que a diario recibimos información de todo tipo y constantemente, dándonos la impresión de que somos zarandeados un lado y al otro de nuestro espacio emocional, desánimo, dolor, duelo, rabia, estupefacción, ánimo, coraje, lucha, solidaridad,..todo cabe y todo nos afecta sabiendo que la esperanza es lo último que se pierde.

 Mis opiniones no reflejan estadísticas, estudios, certezas, investigaciones, ya que si algo estoy aprendiendo en esta crisis, diferente a todas, es que nadie puede asegurar nada en casi nada, y eso por dos motivos: porque somos tendentes a sesgar la conclusión según nos convenga por motivos políticos, o personales, y segundo, porque cada vez desconfío más que lo que todos los medios de comunicación nos traen a diario, y los más afamados especialistas al final yerran en mil y una predicciones, pronósticos o proyecciones. Y eso si ni siquiera tenemos en cuenta cuando detrás de estas declaraciones están las diversas opciones políticas, ideológicas o económicas.

 Río revuelto, ganancia de pescadores, algunos intentan pescar en este proceloso mar de ambiciones y necesidad, a pesar de que aún estamos en un momento en que el dolor de cada víctima directa, de los familiares, de los sanitarios y de todos los que en lo más duro de la pandemia a nivel mundial ( abril 2020), han conseguido que no nos falte lo esencial, debe primar y brillar por encima de las muchas mezquidandes, miserias y bajezas, que tambien se producen a diario.




 Ya nada va a ser igual, de esto emergeremos como nuevas personas, y habrá que seguir viviendo sin olvidar todo lo que hemos pasado.

 Pero si algo ha demostrado el ser humano, en su historia,  es resiliencia,  adaptación, y superación, y el tiempo nos traerá nuevos retos, más oportunidades, mientras sigamo vivos. Pero no conviene olvidar de dónde venimos, en qué hemos fallado, y qué no deberíamos volver a permitir, sólo así habremos avanzado y estaremos preparados para nuevas crisis.  Lamentablemente, la de 2008 no nos hizo cambiar en lo esencial, y ésta, súbita y certera, nos ha vuelto a coger en los mismos errores de base, especialmente en lo político y lo económico. ¿Quizás ésta sea la definitiva?.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

LA IGLESIA, MEDIACION Y LIBERACION

  Anselmo Navarrete, Abad emérito del Monasterio Benedictino del Valle de los Caídos, y casualmente, familiar mío, ( primo de mi madre), es ...